
🍷 Dejar el alcohol
La verdad es que extraño el vino, pero dejar el alcohol cambió mi vida para bien.

Cena en Flor De Lis. Un restaurante guatemalteco que ofrece una experiencia culinaria que cuenta historias de la cultura maya.
Reconozco que acompañar la comida, la compañía y las vivencias de vino o whiskey puede mejorar la experiencia, pero después de +1 de alejarme de las bebidas alcohólicas me doy cuenta que la mayoría de aspectos relacionados con este hábito presentan resultados negativos para mi experiencia humana.
Voluntariamente estamos destinando recursos monetarios a demoler nuestra mente y cuerpo, afectando la forma en la que nos comportamos y pensamos. En mi opinión, una conducta bastante auto - destructiva.
Al retirar este producto de nuestra rutina creamos un filtro para nuestras amistades, comportamiento e incluso actividades. Nos deshacemos de lo innecesario.
Como humanos deberíamos de ser capaces de cambiar o activar actitudes conscientemente. No es necesaria la influencia de una copa espirituosa para ser más sociable, valiente o confiado.
No pretendo demonizar el alcohol, ni mucho menos actuar como que nunca regresaré a él, pero valió la pena alejarme para construir esta perspectiva.